Una de las cosas que diferencia a Black Dog del resto es que no compramos semillas de catálogo y las plantamos. Desarrollamos las nuestras. A lo largo de más de 15 años de trabajo, fuimos seleccionando, cruzando y estabilizando genéticas hasta encontrar variedades que reúnen exactamente lo que buscamos: alta potencia medicinal, sabores únicos y adaptación al clima de Buenos Aires.
El breeding (mejoramiento genético) es el proceso por el cual se cruzan dos o más variedades para obtener una nueva planta con características seleccionadas. Una genética bien desarrollada puede llevar de tres a cinco años de trabajo de selección, retrocruzas y pruebas antes de estar lista.
Al desarrollar nuestras propias genéticas, tenemos variedades que:
El proceso incluye:
A lo largo de estos años desarrollamos genéticas propias que no vas a encontrar en ningún banco de semillas. Tenemos líneas con dominancia CBD para perfiles medicinales, líneas con alta carga terpénica frutal-cítrica, y líneas de efecto funcional para pacientes que buscan alivio sin sedación.
Seleccionamos variedades que expresan lo mejor de sí en suelo enriquecido con humus de lombriz californiana, porque ese es el ambiente en el que van a vivir. El resultado es una sinergia entre genética y suelo que se traduce en flores más aromáticas, con mayor densidad de terpenos y mejor sabor.
Si sos socio de Black Dog, lo que recibís es el resultado de años de trabajo de selección, cultivado en suelo orgánico vivo y curado con los mismos estándares desde el primer día. Eso se traduce en consistencia: mismo perfil, mismo efecto, mismo sabor en cada entrega.
Si querés acceder a estas genéticas exclusivas, asociate a Black Dog Cannabis. También podés conocer cómo trabajamos, ver los productos disponibles, o leer sobre cannabis orgánico vs convencional.
